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El encuentro entre Jane & Payne: defensores del planeta

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Este sábado 30 de mayo a las 18 horas en el auditorio del Nuevo Centro Cívico de la Ciudad de Buenos Aires, en Uspallata y Atuel, Parque Patricios, ciudad de Buenos Aires, se proyectará gratis Jane & Payne, una película de Boy Olmi.

Aquí una nota publicada por Valeria Román en el diario Clarín durante el momento de la filmación de la película en 2013

Ella, Jane Goodall, convivió por décadas con los chimpancés en Africa y conoce todos sus secretos. Él estuvo décadas navegando los mares para descubrir las costumbres de las ballenas. Por diferentes caminos, la inglesa Jane Goodall y el estadounidense Roger Payne pasaron de ser científicos a activistas en defensa de los ambientes donde habitan sus animales predilectos, y ahora se encuentran en Argentina para la filmación de un documental que servirá para llamar la atención sobre los problemas ambientales del planeta. Ayer ya estuvieron juntos en Buenos Aires, y viajarán mañana a la Península Valdés, en Chubut, para continuar con la grabación.

“Hacemos este documental para intercambiar nuestros conocimientos sobre muchos años de investigación en chimpancés y ballenas, y vamos a advertir sobre los principales problemas que nos preocupan. La sobrepesca y la contaminación de los mares y la deforestación de los bosques del mundo que está relacionada con el cambio climático son verdaderos problemas que debemos afrontar”, contó ayer a Clarín Goodall, que a los 79 años sigue tan activa y entusiasmada como cuando se trasladó a Tanzania en 1960 para estudiar a los chimpancés en su ambiente natural.

A los 78 años, Payne también sigue con toda la garra para denunciar la contaminación de los mares. “Los niveles de contaminación de las aguas, con plomo, mercurio y cromo, son alarmantes”, sostuvo, entrevistado por este diario. ¿Cuáles son los problemas más importantes? “El primero –responde Payne– es el aumento excesivo de la población humana y la escasez de recursos para alimentar a tantas personas. El segundo es el consumismo, comprar cosas sin parar con la falsa idea de que eso da felicidad. Y el tercero es la contaminación, que está contribuyendo al cambio climático. Todo compromete el futuro”.

Goodall y Payne comparten varias ideas. A pesar de que denuncian los problemas ambientales, ambos están convencidos de que la educación es uno de los factores que permitirán empezar a resolver esos problemas. “Para el exceso de población, habría que promover más la educación sexual, para que cada persona acceda al derecho de planificar una familia. Para evitar el consumismo, hay empezar a comprar sólo lo necesario y a productores locales. Los megasupermercados destruyen empleos y hasta ciudades enteras al instalarse. Para frenar la contaminación, hay que controlar más a los emisores de sustancias que contaminan y alentar el desarrollo de la química verde, que se ocupa del diseño de productos que reducen las sustancias peligrosas”.

Los dos ambientalistas no son amigos, pero conocen la trayectoria del otro. Payne confesó que salió de su laboratorio para estudiar a las ballenas porque Goodall lo inspiró. “Ella ya estaba en la selva de Africa en los 60, y yo estaba en un laboratorio estudiando las lechuzas. Un día, escuché sobre su trabajo y me decidí hacer investigación de campo en los mares. A partir de ahí, mi vida fue mucho más atractiva”, contó.

Payne pasó muchos años investigando a las ballenas francas australes de Península Valdés y trabaja en colaboración con el Instituto de Conservación de Ballenas de Argentina. Descubrió que cada ballena franca tiene un único patrón de callosidades, que permite individualizarlas. Son el equivalente a las huellas dactilares humanas. También pudo identificar los cantos de las ballenas en los 60, y hasta difundió sus grabaciones en CD.

Parte del documental –con la dirección del argentino Boy Olmi– se filmará en el refugio que Payne tenía en la Península Valdés, hoy un área protegida. “Estoy muy excitada por la grabación de este documental junto con Roger. Aprenderé mucho de las ballenas”, expresó Goodall.

Ambos tienen otras coincidencias: sostienen que las ballenas y los chimpancés también tienen “cultura”, un concepto que muchos investigadores critican. “Considero que también las ballenas tienen cultura, en el sentido de que implica la transmisión de habilidades a la próxima generación”, explicó Goodall. En tanto, Payne resaltó: “Muchos critican este concepto amplio de cultura, pero creo que están defendiendo el lugar de predominio de los seres humanos sobre el planeta. Los humanos sólo somos una especie más. Si no nos considerásemos superiores, difícilmente quisiéramos controlar y destruir el planeta como lo hemos estado haciendo durante los últimos 150 años”.

Jane & Payne son dos defensores del planeta
Jane & Payne son dos defensores del planeta

Mirá el trailer de la película:

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