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El camino hacia la libertad de 2 aguará guazú

temaiken

 

No es ni un zorro, lobo, perro ni chacal. Es el mayor de los cánidos autóctonos de América del Sur. Las comunidades de guaraníes lo llamaron «aguará guazú» que significa «zorro grande». Habitaba las regiones de pastizales del Chaco de la Argentina y Paraguay, Bolivia, Perú y sureste de Brasil. Pero su estado de conservación es vulnerable, y por eso, sorprende, emociona y da esperanzas la liberación de dos ejemplares de aguará guazú que se hizo hoy en la provincia de Córdoba, en Argentina.

Los dos ejemplares de aguará guazú que quedaron en libertad se llaman Ansenuza y Chipión. La primera es una hembra que había sido encontrada a los dos meses de vida por un poblador en la zona de Mar de Ansenuza, provincia de Córdoba. El hombre reconoció a la especie gracias a su vecina, una docente que participa del Programa Educativo Multiplicadores Ambientales. Se contactaron con Fundación Temaikèn y, junto a la Policía Ecológica y a la Secretaria de Ambiente provincial, realizaron un protocolo de rescate para rehabilitarla. El animal tenía una fractura en su pierna derecha.

El otro animal, Chipión, fue encontrado por un viajero al este de la Reserva Bañados del río Dulce y Mar de Ansenuza, en Córdoba. Allí, le dijeron que habían matado a su madre y era mantenido como mascota. Decidió llevarlo a su casa en Buenos Aires, pero en la web y encontró información sobre el programa de conservación de Fundación Temaikèn. Con intervención de la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación se acordó su traslado para atender al animal ya que su estado de salud era muy frágil.

Mirá aquí cómo los atendieron a Ansenuza y a Chipión:

 

 

Los dos animales lograron ser rehabilitados. Por lo cual, la Fundación Temaikèn y la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación realizaron la liberación de Ansenuza y Chipión en la zona de Mar Chiquita, en Córdoba. Durante un año, los animales permanecieron en aislamiento humano en el Centro de Reproducción y Rehabilitación de Especies Temaikèn (CRET). “Las historias de Ansenuza y Chipión tienen un desenlace feliz porque lograron ser recuperados, pero queremos evitar más casos similare” asegura Paula González, coordinadora del Programa de Recuperación de Especies Amenazadas de la Dirección de Conservación.

 

Seguí la liberación con el hashtag en Twitter #dejaloscorrer y mirá en este video como se preparó la liberación de los aguará guazú:

 

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